Alarma entre los cazadores por la presencia de chacales en el concejo
3/10/2006
LLANES
Alarma entre los cazadores por la presencia de chacales en el concejo
Uno de estos animales fue abatido el sábado a un kilómetro de la playa de Cuevas del Mar
GUILLERMO F. BUERGO/NUEVA
Un cazador de la cuadrilla llanisca dirigida por Manuel Cuanda abatió el sábado un chacal en las proximidades del pueblo de Ovio, en la parroquia de Nueva de Llanes. El hecho fue confirmado ayer por Roberto Noriega y Francisco Alonso, guardas de la Sociedad de Cazadores del Oriente de Asturias (Socoa), que hacia el mediodía procedieron al enterramiento del animal en las proximidades de la casería de El Acebu. El lance final se produjo a menos de un kilómetro de la playa de Cuevas del Mar.
Los dos guardas aseguraron que «ya se sabía» de la existencia de estos cánidos en el municipio y confirmaron que el día 2 de septiembre, una cuadrilla de Posada había «avistado otro chacal en el Llano de Naves». De hecho, los dos miembros de la guardería acudieron al prado de La Llosona para retirar el cadáver del cánido en una gran bolsa de plástico, pero ante el avanzado estado de descomposición tuvieron que decidirse por enterrarlo.
Francisco Alonso precisó que «era poco mayor que un zorro» y con un peso aproximado de «15 kilos». Por su parte, Roberto Noriega aseguró que hay «gran preocupación entre los vecinos de los pueblos» y aseveró que, con seguridad, se trata de «animales soltados por el hombre que pueden acabar con la fauna local porque son peores que el lobo». Su principal hipótesis sobre la presencia de chacales en Llanes se orienta hacia que hayan sido soltados intencionadamente, «bien por fastidiar o por haberse cansado de ellos como mascotas».
El chacal es un cánido africano con un peso de entre 10 y 15 kilos. Se puede integrar sin miedo en los núcleos de población, pero en sus países de origen es temido por el hombre al ser un animal transmisor de la rabia. Se trata de un carroñero que si caza en manada puede convertirse en un peligro para las ovejas y cabras de la zona. Alcanza la madurez sexual antes de cumplir el año y normalmente cría camadas de entre cuatro y ocho cachorros.
Los cazadores que ya habían visto chacales con anterioridad en el concejo aseguraron que se trata de «un animal de tamaño medio con aspecto de perro», y destacaron que llaman poderosamente la atención sus orejas, «largas y puntiagudas».
«Noticia muy mala»
Los dirigentes de Socoa comentaron ayer que se trata de «una muy mala noticia», que van a poner de forma urgente en conocimiento de la Consejería de Medio Ambiente. Los directivos van a exigir que se resuelva el problema con celeridad y sostienen que es «imprescindible» saber quién los soltó, así como dónde y hasta el número de ejemplares que actualmente puedan deambular por el concejo.
Los dos guardas explicaron que en casi todas las ocasiones en que «los chacales» fueron avistados la ubicación correspondía a parajes del valle de San Jorge, siempre en las parroquias de Nueva, Naves, Hontoria y Los Carriles.
En concreto, el epicentro de la aparición de chacales lo sitúan los cazadores en el interior del bosque que rodea al palacio del Conde de la Vega del Sella, en Nueva. En ese lugar, según confirmó Miguel Ángel Pidal, guarda mayor de Socoa, «ya se dio una batida sin resultados positivos a mediados del pasado mes de agosto». Pidal comentó ayer que son muchas las personas que «denuncian la presencia de chacales en el concejo».
http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20061003/oriente/alarma-entre-cazadores-presencia_20061003.html
